11 sept. 2009

Encantada

Bueno aqui les pongo la sinopsis y el primer capitulo del tercer libro llamado Encantada de la saga El Mundo e la Noche de L. J. Smith.


Sinopsis: la magia negra de Blaise es poderosa. La unica forma en la que puede defenderse Thea es usando su propia magia blanca, para embrujar a Eric como contraataque. Pero pronto Thea descubre que se está acercando demasiado a Eric, sintiendo emociones prohibidas, rompiendo las leyes del Mundo de la Noche enamorándose de él. Segun se acerca la noche de Halloween y la Noche de las Brujas, ¿Podrá Thea salvar a Eric y a ella misma de la venganza de Blaise?


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Capítulo 1


Traducción Beleth


Expulsada.


Era de las palabras más aterradoras de la escuela en la que podía pensar, y no paraba de resonarle a Thea en la cabeza mientras el coche de su abuela se acercaba al edificio.

- Esta -dijo la abuela Harman desde el sitio del copiloto- es tu última oportunidad. Te das cuenta, ¿Verdad?”


Mientras el conductor se acercó hacia el bordillo, continuó. - No sé porqué te expulsaron de la última escuela, y no quiero saberlo. Pero si tienes un solo problema en esta escuela, desistiré y os enviaré a ambas con vuestra tía Úrsula. Y no quieres eso, ¿Cierto? Sacudió vigorosamente la cabeza en negativa .

La tía Úrsula era el apodo que le daban al Convento, una fortaleza gris en lo alto de una montaña desierta. Paredes de piedra por todas partes, y una atmósfera espeluznante mientras la tía Úrsula vigilaba con atención cada movimiento. Thea prefería morir antes de ir allí.


En el asiento trasero junto a ella estaba Blaise, la prima de Thea, sacudiendo también la cabeza. Pero Thea sabía que no la escuchaba.

Ella misma tenía problemas para concentrarse. Se sentía mareada, como si una mitad de ella todavía estuviera en New Hampshire, en la oficina del director. No paraba de ver las caras que decían que ella y Blaise estaban a punto de ser expulsadas de nuevo.


Pero esta vez había sido la peor. Nunca olvidaría la forma en la que el coche de policía estaba afuera con las sirenas y luces encendidas, o la forma en que el humo seguía saliendo de los restos del ala de música, o la forma en que Randy Marik lloró cuando la policía le llevó a la comisaría.

O la forma en que Blaise seguía sonriendo. Triunfante, como si todo hubiera sido un juego.


Thea miró a su prima.

Blaise era hermosa y aterradora, cosa que no era su culpa. Siempre había sido así; era en parte porque tenía los ojos grises y su pelo del color del fuego apagado. Era tan diferente de Thea como el día y la noche y su belleza les seguía metiendo en problemas, pero Thea no podía evitar quererla.

Después de todo, habían sido criadas como hermanas. Y ese vínculo era el más fuerte que existía… para una bruja.


Pero no nos pueden expulsar de nuevo. No podemos. Y sé que estás pensando ahora mismo en repetirlo y en que la buena de Thea te ayudará – pero esta vez te equivocas. Esta vez te detendré.

- Eso es todo. - Dijo la abuela bruscamente, terminando de decir las instrucciones. - Mantened vuestras narices fuera de los problemas hasta finales de Octubre u os arrepentiréis. Ahora, salid.

-Golpeó el asiento del conductor con su vara. - A casa, Tobias.

El conductor, un universitario con pelo rizado que tenía el aspecto de haber sido golpeado por las lecciones de la abuela varios días, murmuró - Sí, señora.- Y arrancó.


Thea cogió el manillar de la puerta y salió fuera rápidamente. Blaise iba detrás de ella.

El viejo Lincoln Continental desapareció. Thea se quedó junto a Blaise bajo el sol de Nevada, delante de un edificio de dos plantas. Colegio Lake Mead.


Thea parpadeó un par de veces, tratando de centrarse. Después se giró hacia su prima.

-Dime. -Dijo agriamente- Que no vas a hacer lo mismo que en el anterior.


Blaise se rió. - Nunca hago lo mismo dos veces.

- Sabes lo que quiero decir.


Blaise cerró los labios y se inclinó para ajustarse las botas. - Creo que la abuela se pasó con la reprimenda, ¿No crees? Creo que hay algo que no nos quiere decir. Quiero decir, ¿A qué venía eso de finales de mes?- Se incorporó, se apartó el pelo de la cara y sonrió dulcemente. - ¿Y no deberíamos ir a la oficina para coger nuestros horarios?

- ¿No vas a responder a mi pregunta?


- ¿Has hecho una pregunta?

Thea cerró los ojos. - Blaise, estamos quedandonos sin familiares. Si sucede de nuevo – bueno ¿Realmente quieres ir al Convento?


Por primera vez, la expresión de Blaise se oscureció. Después se encogió de hombros, enviando olas rojizas por su jersey. - Será mejor que nos demos prisa. No queremos llegar tarde.

- Ve delante. - Dijo Thea cansada. Miró a su prima alejarse, contoneando las caderas como siempre hacía.


Thea respiró de nuevo, examinando el edificio con las grandes puertas y paredes rosadas. Conocía el asunto. Otro año andando por esos pasillos, andando silenciosamente sabiendo que era distinta de todos los demás, incluso aunque tuviera cuidado, fingir iba a ser como siempre.

No era complicado. Los humanos no eran muy listos. Pero tenía que concentrarse.


Empezaba a ir hacia la oficina cuando escuchó voces. Había un grupo de estudiantes en el aparcamiento.

- Aléjate de eso.


- ¡Mátala!

Thea se acercó a ellos, tratando de no llamar la atención. Pero entonces vio lo que estaba en el suelo bajo el bordillo y dio tres pasos hacia delante hasta que lo estaba mirando desde arriba.


Oh... qué hermoso. Largo y fuerte cuerpo… cabeza ancha… y anillos que hacían ruido en la parte posterior. Emitían el mismo sonido que las maracas.

La serpiente era de color verde oliva, con diamantes en su espalda. Las escamas de su cara parecían brillantes, casi húmedas. Y su lengua salía y entraba rápidamente…


Una roca pasó a su lado y cayó al lado de la serpiente. Levantando polvo.

Thea miró hacia arriba. Un niño retrocedía, parecía asustado y triunfante.


- No hagas eso. - Dijo alguien.

- Ve a por un palo. - Dijo otra persona.


- Aléjate de eso.

- Mátalo.


Otra roca salió volando.

Las caras que rodeaban a Thea no eran viciosas. Algunos sentían curiosidad, otros estaban alarmados, otros estaban llenos de fascinación. Pero todo iba a terminar de la misma forma para la serpiente.


Una persona de pelo rojo vino corriendo con un palo. La gente buscaba piedras.

No puedo dejarles hacerlo, pensó Thea. Las serpientes de cascabel son muy frágiles – sus huesos son muy vulnerables. Esos niños quizás la maten sin pretenderlo.


Sin mencionar que quizás un par de ellos fueran mordidos en el proceso.

Pero no tenía nada… remedio contra el veneno, ni raíces para controlar la mente.


No importaba. Tenía que hacer algo. El chico pelirrojo estaba rodeando a la serpiente con el palo listo para pelear. Los demás chicos que lo rodeaban o le animaban o le decían que tuviera cuidado. La serpiente agitaba su cuerpo, sacando la lengua con más frecuencia y tan rápido que Thea casi no podía seguir el movimiento con los ojos. Estaba molesta.

Soltando su mochila, se deslizó ante el chico pelirrojo. Podía ver su asombro y escuchó a varias personas gritar, pero trató de bloquearlo todo. Tenía que centrarse.


Espero poder hacer esto…

Se arrodilló a escasos centímetros de la serpiente de cascabel.


La serpiente se colocó en posición. Su cuerpo erguido formando una S, con la cabeza y el cuello levantados como una jabalina envenenada. Nada parece tan preparado para atacar como una serpiente en esa posición.

Calma… calma… pensó Thea, mirando las estrechas pupilas de los ojos amarillentos. Lentamente acercó sus manos, con las palmas hacia la serpiente.


Ruidos de preocupación surgieron detrás de ella.

La serpiente estaba respirando agitadamente con un violento siseo. Thea respiró con cuidado, tratando de irradiar tranquilidad.


¿Pero quién podía ayudarla? Por supuesto, su protector personal, la diosa más cercana a su corazón. Eileithyia de la Antigua Creta, la madre de los animales.

Eileithyia, Señora de las Bestias, por favor dile a esta cascabel que se calme. Ayúdame a entrar en su pequeño corazón de reptil para saber lo que tengo que hacer.


Y entonces sucedió, la maravillosa transformación que incluso Thea no comprendía. Parte de ella se convirtió en serpiente. Los límites de Thea eran diluidos – igual que ella misma, pero también estaba erguida sobre el caliente suelo, furiosa y excitada y desesperadamente tratando de encontrar un lugar seguro. Había tenido once crías hace algún tiempo y no se había recuperado de la experiencia. Ahora estaba rodeada por grandes y calientes criaturas que se movían rápidamente.

Cosas vivientes grandes… demasiado cerca. No reaccionan ante mis amenazas. Será mejor morderles.


La serpiente tenía dos normas para ocuparse de los animales que no eran comida. 1) agitar la cola hasta que se marchen sin molestarme. 2) Si no se van, atacar.

Thea – la persona- seguía con las manos estiradas tratando de meter un nuevo pensamiento en la mente de la serpiente. Huéleme. Pruébame. Yo no tengo el olor de un humano. Soy hija de Hellewise.


La lengua de la serpiente rozó su mano. Sus puntas eran tan delicadas que Thea casi no las podía sentir sobre su mano.

Pero podía sentir a la serpiente en alerta máxima. Se estaba relajando, retrocediendo. Otro minuto más y se marcharía.


Detrás de ella, escuchó un nuevo sonido procedente de la multitud.

- ¡Aquí está Eric!


- ¡Hey, Eric, una cascabel!

Bloquéalo, pensó Thea.


Una nueva voz, lejana pero que se acercaba dijo. - Déjala en paz. Seguramente solo será una serpiente falsa.

Hubo una ola de negación. Thea podía sentir como la conexión desaparecía. Concéntrate…

Pero nadie podría haber seguido concentrada después de lo que sucedió. Escuchó unos rápidos pasos. Una sombra apareció al este. Después escuchó un jadeo.

- ¡Serpiente de cascabel!


Y después algo la golpeó, enviándola hacia un lado. Sucedió tan rápido que no tuvo tiempo ni de girarse. Aterrizó sobre su brazo dolorosamente. Perdió el control de la serpiente.

Todo lo que podía ver al mirar al este era una cabeza verde oliva moviéndose rápidamente. Sus mandíbulas estaban abiertas y sus colmillos se clavaron en la pierna con vaqueros del chico que había empujado a Thea.

1 comentario:

  1. esta saga está chulísima, son diez libros que no tienen apenas nada que ver entre ellos aparte del mundo de la noche y de que en todos aparecen gente que tiene que ver con éste. no he podido encontrar nada del resto de los libros, sabeis algo???

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